Fue una de las anécdotas de las elecciones legislativas del domingo 22: el candidato del Frente Progresista de Esteban Rams estaba preso por una causa de abigeato y, sin embargo, ganó la elección por 80 a 75, frente al candidato del justicialismo, José Luis Malagueño.

Desde la cárcel, Fernando Vera se negó a renunciar a su candidatura, pero desde el partido lo impugnaron porque “no representa los valores del espacio, por su conducta reñida con la ley”.

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El Tribunal Electoral indicó que “es una decisión tomada por los apoderados de las distintas fuerzas que integran la alianza y que sostiene que nunca hubieran oficializado la candidatura de haber tenido conocimiento de las conductas o acusaciones del referido candidato”, por lo cual “no habría obstáculo para que la impugnación pueda prosperar”.

La Justicia hizo lugar al planteo del Frente Progresista, ya que “habiendo tomado conocimiento de la existencia de los hechos que se imputan a Vera, que se han judicializado por la gravedad de los mismos”, el candidato “incumpliría con las calidades exigidas por la Constitución Nacional en su artículo 16” y estarían dados los requisitos para “arribar a tan extrema solución como es la exclusión del candidato”.

Finalmente, tras correr a Vera, asumirá su lugar quien había salido segundo, Malagueño, quien había denunciado algunas irregularidades durante la elección.

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