El día lunes, el padre de la maestra asesinada el último 9 de octubre en una camioneta en la Circunvalación Oeste, fue hasta la casa en la que vivía su hija. Allí se encontró con que faltaba su ato, una computadora y efectos personales.
Allí constató que desconocidos habían ingresado con anterioridad a la vivienda usando copias de llaves de la casa, y se llevaron un automóvil Fiat Palio blanco y los papeles, como también una computadora y prendas que fueran de su hija.
Ronsoni, denunció el suceso en la Comisaría 8° del barrio de Guadalupe, haciendo constar que las personas que lograron ingresar a la vivienda poseían copias de llaves, por la modalidad empleada. El hombre le dijo a los policías que aguardó que pasen unos días para recuperarse de la terrible situación vivida para retirar los efectos personales de su hija asesinada, y se encontró con las novedades denunciadas al ingresar a la vivienda.




















