Solís comía con su hija y un arma arriba de la mesa

El viernes Facundo Solís asesinó a su ex pareja, Mariela Noguera, a su ex hijastra Aylen y su novio Joel, a su ex suegra Carmen y a su ex cuñada Sonia. Pero la escena de terror que se vivió en Santa Fe tenía antecedentes. Porque el asesino había amenazado en reiteradas oportunidades a su familia. De hecho sus violentas reacciones ya eran cotidianas para sus allegados.

Muestra de ello es una foto que publicó en exclusiva Clarín a través de su corresponsal Erico Vega, donde se ve a su hija comiendo con un arma 9 milímetros al lado de su brazo. Ese tipo de actitudes temerarias eran cosa de todos los días.

“En caso de que se porten mal hay una de estas para ustedes”, solía amenazar Solís a sus hijos. El hombre, que era parte de la Unidad de Traslados Judiciales dependientes del Servicio Penitenciario Provincial en la zona Sur de la provincia terminó por cometer cuatro femicidios, un homicidio y una tentativa de homicidio (por un joven de 17 años que resultó lesionado).

Con el paso de las horas se conocen algunos detalles más de la masacre ocurrida el 29 de diciembre. Por ejemplo que Franco, el único sobreviviente fue a intentar reanimar a su madre Sonia cuando agonizaba tras recibir un disparo en la cabeza. Solís lo vio, se acercó y le dijo: “Para vos no hay, quédate tranquilo”. Recibió un tiro en el brazo y ya fue dado de alta.

Según la fiscalía, Solís estaba en plenas facultades mentales cuando ejecutó los asesinatos. “Le cabría cadena perpetua, no hay otra opción”, dicen desde esa oficina.