Santafesina que construye árboles en Estados Unidos

Eugenia Almeida nació en la capital provincial, vivió un tiempo en Rafaela y hace 33 años se fue del país.

Se fue a Estados Unidos por una beca de su esposo que es veterinario. En ese momento sus tres hijos eran muy pequeños. Primero vivieron en el norte del continente y actualmente residen en Knoxville, Tennessee.

Esta santafesina trabajó en casas de familia, bibliotecas y en tantos otros lugares hasta que decidió hacer aquello que la hiciera feliz. Se dedica a fabricar árboles.

Eugenia contó su historia en Radio Rafaela, donde brindó detalles de sus primeros años en Estados Unidos: “Vivimos aquí desde hace 33 años, llegamos con mi esposo Raúl y tres hijos, Camila de 7, Antonio de 6 y Soledad de 5. Tuvimos la suerte que mi esposo que es veterinario consiga una beca de estudios para hacer una Maestría en Estados Unidos y esa fue la razón que nos trajo. Vivimos 5 años en el Norte, más precisamente en Iowa y ahora estamos en KnoxVille Tennesse, es un lugar de montaña, precioso, mucho mejor clima, tenemos las 4 estaciones. Al principio no fue sencillo para nada, yo no hablaba una palabra de inglés, me costó varios años aprender el idioma y poder comunicarme”.

Después de un tiempo decidió tomar clases de textura: “Viajé a Europa 5 veces a entrenarme con gente que hace yeso y en el año 2009 fui a tomar una clase para trabajar con concreto que para mí es uno de los materiales más nobles que existe. Empecé a trabajar en una forma decorativa, modelando y tallando concreto. Eso hizo que me invitaran al “Mundo del Concreto”, una organización que se reúne una vez por año en Las Vegas e invita a las 12 personas que mejor trabajan en concreto en el mundo. Yo era la única mujer,  porque son todos hombres, y para esa ocasión hice una puerta tallada de concreto. Fue un orgullo enorme para mí, por el hecho de ser mujer y ser argentina. Después estuve en el “Mundo de Concreto Decorativo” eso fue en 2015 y desde entonces me dedico a hacer arte con concreto”.

Luego explicó cómo surge esto de construir árboles: “Una persona tuvo una idea, de hacer cabañas sostenidas por árboles. Construyó 4 cabañas pero no pudo construir los árboles porque tenían que medir por lo menos 8 pies de diámetro -1 pie son 33 cm-. Nosotros hicimos un árbol con base de hierro que mide 11 pies de ancho por 11 pies de largo, y con las ramas que salen del árbol y sostienen de forma visual”.

Y agregó: “Es un trabajo súper creativo, él buscaba a alguien que lo ayudara con la idea  de cómo poder fabricar un árbol, y le dieron mi nombre. Es hermosísimo pesa 1.600 kilos de concreto, tengo 5 personas trabajando conmigo y ahora se sumó otro rafaelino, Facundo Eguiazu, mi sobrino. Cuando discutí el proyecto con el dueño le dije que quería que haya nidos, entonces introduje unas latas vacías dentro del árbol para que tenga nidos. Si bien yo trabajo con hojas, este árbol no tiene hojas, hace unos días el señor que me lo encargó lo vio y se le cayeron las lágrimas”.

Así surgió su nuevo trabajo: “Es un proyecto costoso, no tengo problemas en hablar del tema económico, yo tengo una compañía que se llama negocio pequeño, A New Hu, tengo seis personas trabajando conmigo y el mayor orgullo es que esas personas que son todos artistas puedan vivir honradamente del trabajo que hacen. Además de hacer esto con concreto hacemos paredes, hacemos yeso tallado. Siento mucho orgullo, al ser una compañía pequeña, ser hispana y estar en un lugar donde no hay tantos hispanos. Nos han llamado para hacer el Rockfeller Center, hemos hecho trabajos en Atlanta, la gente ya reconoce nuestro trabajo y nos llama porque reconoce lo que hacemos como un trabajo artístico que viene desde otro lugar y ese lugar es la Argentina”.

Una particular historia de una santafesina que se fue a Estados Unidos por su esposo y hoy hace lo que le gusta con éxito.