La santafesina que jugará un mundial: “Estoy feliz”

Celina Traverso disputará la máxima competencia del hockey con la selección italiana. Será en julio del año que viene en Londres.

Quien la conoce a “Pupi” sabe que su nombre es sinónimo de hockey, de esfuerzo, sacrificio y pasión. La jugadora santafesina que juega internacionalmente para la Selección Italiana de Hockey acaba de sumar un logro más a su carrera deportiva, uno que la tiene más que feliz: clasificar a un Mundial.

Celina Traverso, o Pupi como la conoce la mayoría de la gente, juega al hockey desde muy chiquita. Hizo sus primeros pasos en el club Ateneo, club que la vio crecer, y en el que jugó hasta que Hockey dejó de estar dentro de los deportes de la institución. En el medio tuvo un gran paso por el hockey internacional, jugando en España, Francia e Italia. A su regreso se sumó a Santa Fe Rugby Club, donde juega habitualmente cuando no esta vistiendo la camiseta de Italia.

A mediados del año pasado, Italia, con Pupi y otras argentinas dentro del plantel estuvieron a tan solo un gol de diferencia de estar en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. Ese sabor amargo golpeó el ánimo de la santafesina, pero no bajó los brazos, y en este 2017 volvió a viajar al Viejo Continente para disputar la semifinal de la World League, y lograr el tan ansiado pasaje a la Copa del Mundo (que se disputará en el 2018 en Londres).

NexoDiario tuvo la posibilidad de charlar con Celina apenas finalizó el torneo, y en exclusiva nos cuenta sus sensaciones y en detalle cómo fue este torneo.

Llegamos al torneo sin haber entrenado mucho porque era verdad que hace dos años habíamos jugado este torneo, la World League, para clasificar a los Juegos Olímpicos (de Río de Janeiro), al que clasificaban doce equipos, y llegamos muy entrenadas porque habíamos estado entrenando muy intensivamente, de lunes a jueves, y los fines de semana jugábamos. Y en ese torneo perdimos por penales con la India, en los cruces” relata Pupi sobre la diferencia entre el 2016 y este año.

Además, cuenta que para esta nueva edición del certamen sólo se juntaron una vez en Roma, y jugaron una serie de partidos amistosos contra Bélgica. Estructurado en dos zonas de cinco equipos, Italia compartió con Holanda, China, Corea y Escocia. De las dos zonas de 5, los quintos de cada una jugaban por el 9° y 10° puesto, mientras que del primero al cuarto empezaban los cruces. Del 1° al 5° se clasificaban directamente al mundial, mientras que 6°, 7° y 8° tienen que esperar la liberación de las plazas.

Yo estoy feliz…” arranca contando lo que fue este torneo para el grupo de chicas que representaron a Italia, “si bien fuimos a buscar resultados no nos esperábamos esto. Entramos como el mejor 3°, ni siquiera clasificamos entre los primeros para la World League 3, clasificamos por la puerta de atrás. Fuimos a jugar con lo que teníamos, con poco entrenamiento, con muchas ganas de jugar y con mucha garra. Si hay algo que tiene el equipo es que no se achica, le juega a sea quien sea que tenga adelante“.

El torneo arrancó de una manera impensada, “el empate contra China no lo podíamos creer, salimos del partido riéndonos. Y eso nos fue poniendo cada vez más pila, nos dimos cuenta de que podíamos. Después vino Corea, que también lo empatamos, y lo podríamos haber ganado porque nos anularon un gol. Cada partido fue un paso más adelante. Le fuimos poniendo cada vez un poco más. Quizás no estábamos a la altura físicamente, pero como nos dijo en un mensaje Marcelo Garrafo “La fuerza del equipo pudo mucho más”.

Más tarde iba a ser el turno de Escocia, que era el partido a ganar, el objetivo del plantel. “Dejamos la vida en la cancha, no nos guardamos nada. Fue un partido muy lindo, salimos felices de ese partido porque ya con ese resultado estábamos adentro de los 8“. Después llegó Holanda, “que fue un balde de agua fría. Siempre es un placer jugar contra los mejores, es tremendo, una sensación increíble. Y el cruce contra Holanda fue, personalmente, muy duro. Físicamente ellas estaban muy bien, y nosotras hacíamos todo con mucha garra y actitud, pero no pudimos aguantarlo al partido. Pero salimos de igual a igual, y eso es lo que nos caracterizaba, y era por lo que la gente nos felicitaba cuando salíamos de la cancha. Se escuchaba ¡Vamos Italia! Las tribunas llenas de nenes de escuelitas de hockey, todos alentando a Italia“.

El partido contra España significó una gran alegría para Pupi y compañía, “sabíamos que ellas estaban mejor preparadas que nosotras. Pero bancamos el partido a muerte, y en los penales australianos nuestra arquera se lució, fue la figura de la cancha“. El último partido fue contra Australia, para determinar quien se quedaba con el 5° puesto. Si bien no lo pudieron ganar “jugamos un partidazo, no teníamos fuerza, no teníamos más piernas, no teníamos nada, pero si muchas ganas de jugarlo“.

Después de haber quedado afuera de los juegos olímpicos, fue un golpe bajo y pensé que nunca me iba a sacar esa espina del corazón, pero esto fue algo que me hizo explotar el corazón de alegría. Allá alentando estaba mi mamá, mis hermanos, sus amigos que son como mis hermanos también. Todos estaba bárbaro, fue increíble“, fueron las palabras finales que eligió Pupi para contar esta nueva y única experiencia.

Siento orgullo del equipo y un honor por la camiseta italiana. Estoy feliz“, resume aún más su estado de ánimo actual. Ya en Argentina, en Santa Fe, donde logrará jugar un par de partidos con su club por el torneo local, planea el viaje a Gales para disputar el Torneo Europeo, pero la cabeza y el corazón ya están en Londres 2018.

DEJA UNA RESPUESTA