La columna de Leuco: “Zaffaroni sin vergüenza”

No sé cómo no se le cae la cara de vergüenza a Zaffaroni. Debe ser que carece de vergüenza. No puedo creer que, a pesar de haber sido uno de los personajes más dañinos, durante los más de 12 años de kirchnerismo, todavía siga levantando el dedito para dictar cátedra.

Es el autor ideológico de una solicitada que firmaron decenas de cristinistas fanáticos donde aseguran “que la república cruje y la democracia y el pluralismo están en peligro”.

Es el mismo Zaffaroni que defiende a la dictadura chavista venezolana al igual que la mayoría de los firmantes de ese panfleto. Y hablan de pluralismo y república los que nos llevaron al lado de Cuba, Venezuela e Irán y los que manejaron el país con un autoritarismo feroz, con el Congreso reducido a la servidumbre, con la justicia colonizada y con un oligopolio de medios de comunicación que se la pasaron atacando opositores y periodistas independiente y chupándole las medias a Cristina y su banda que se dedicó a saquear al estado como definió el fiscal Pollicita. Ahí están Leopoldo Moreau y su brulote antisemita contra Waldo Wolff, Héctor Recalde, Roberto Baradel, Victor Hugo Morales y Milagro Sala entre otros preocupados por la renuncia de Alejandra Gils Carbó y la autonomía del Ministerio Público.

Justo ellos que armaron una agrupación llamada “Justicia Legítima” para garantizar la impunidad de los ladrones de estado que nos gobernaron. Justo ellos que no dijeron una palabra cuando Amado Boudou, destituyó de un cahetazo al anterior procurador, Esteban “El Bebe” Righi con el aplauso de Cristina.
Zaffaroni habla del peligro totalitario del gobierno de Macri y se bancó en silencio y de rodillas como todos los firmantes que un detenido por terrorismo de estado fuera el jefe del ejército designado y defendido por Cristina. Hablo del general César Milani que, como si esto fuera poco, también está acusado de enriquecimiento ilícito.

Zaffaroni no tiene vergüenza. Es es el padre ideológico de jueces como José Villafañe que se cansaron de dejar asesinos en libertad, como Pepito Echegaray que mató de un balazo en la cabeza a Abril Bogado, la chiquita de 12 años.

Zaffaroni se llena la boca hablando de los pobres y en contra de los ricos y cobra una jubilación de privilegio de casi 400 mil pesos por mes pese a que ya era un hombre de fortuna.

En el acto y en la solicitada, Zaffaroni tuvo la complicidad de Estela Carlotto que ya abandonó toda idea de autonomía y se entregó por entera a la militancia cristinista. Dijo la titular de Abuelas que “Si pudimos con Videla, vamos a poder con Macri”. Es como decir que 10 millones de argentinos votaron a un genocida. ¿Creerá eso de verdad? ¿O es la desesperación por ver como se caen a pedazos las mentiras de la cleptocracia pinguina a la que tanto aportó ella y Hebe de Bonafini? Todavía tienen que pedir disculpas por instalar frases mentirosas como “que devuelvan los nietos” y “la gendarmería mató a Santiago Maldonado”.

Pero lo más aberrante de Zaffaroni, que tiene una vida y una trayectoria repleta de hechos aberrantes, es que no tiene autoridad moral para hablar de la dictadura de la que fue funcionario y de la inseguridad o manejo de las fuerzas represivas ya que es el autor ideológico del sistema que premia a los victimarios de delitos y castiga doblemente a las víctimas y a sus familiares.

Por eso no me canso de hacerle a algunas preguntas. Doctor Zaffaroni:

-¿Corresponde que usted ocupe ese lugar de tanto prestigio pese a que fue juez y juró por los estatutos de dos dictaduras a falta de una y que una de ellas fue el más feroz genocidio perpetrado por Videla y sus cómplices?

– ¿Es cierto que durante el terrorismo de estado usted no le dio lugar a ninguno de los 120 habeas corpus sobre detenidos desaparecidos que pasaron por su despacho y que por el contrario redactó un manual militar en el que justificaba los golpe de estado y en el que discriminaba a los homosexuales para que no fueran parte del Ejército?

-¿ Podría confirmar si las Madres de Plaza de Mayo encabezadas por Hebe de Bonafini ahora lo definieron como “juez de la patria” porque milita para el kirchnerismo pero antes lo habían incluido en una lista de 437 jueces que colaboraron con la dictadura militar?

-¿Cuanta verdad hay en esa información que afirma que usted calificó a Néstor Kirchner de nazi de la Patagonia por violar la división de poderes en Santa Cruz y que luego se hizo amigo del presidente, de la presidenta Cristina pero sobre todo de su vice presidente Amado Boudou a quien invitó a su cumpleaños y justificó en sus delitos?

-¿Se puede estar en la Corte Interamericana pese a que hay fallos suyos denigrantes de la condición humana y decididamente inmorales y humillantes para las víctimas? Hablo del fallo Tiraboschi donde usted minimizó la violación de una nenita porque fue realizada con la luz apagada y porque no fue penetración sino sexo oral al que fue obligada la chiquita? Al imponer la pena por abuso deshonesto, sostuvo que no correspondía aplicar la pena máxima porque, entre otras razones, la víctima, una niña de ocho años, había sido abusada con la luz apagada y, en palabras de la sentencia, “el único hecho imputable se consumó a oscuras, lo que reduce aún más el contenido traumático de la desfavorable vivencia de la menor”.

-¿No tiene ninguna responsabilidad además de haber pagado la multa correspondiente por haber alquilado sus departamentos para que en 5 de ellos se ejerciera la prostitución? ¿No cree que sus excusas fueron poco creíbles cuando señaló que fue su amigo íntimo el que administraba esos departamentos y que usted no conocía a los inquilinos?

– ¿Sintió vergüenza cuando fue al Senado de la Nación a defender su nominación y se descubrió que no había pagado 94 aportes previsionales del Registro de Trabajadores Autónomos, según la AFIP y que había omitido bienes y cuentas bancarias en el exterior en su declaración jurada?

-¿No siente algo de pudor o de culpa por ser cuestionado e impugnado por personas intachables como Rodolfo Terragno, Diana Cohen Agrest o Santiago Kovadloff?

– ¿Cree de verdad que se puede construir una sociedad democrática con vigencia plena de los derechos humanos y la paz con premios y sin ningún castigo? ¿El abolicionismo no nos lleva a la primitiva ley de la selva?

No se asuste doctor Zaffaroni. Sé que nunca le gustaron los medios de comunicación críticos. Alguna vez hasta los responsabilizó por multiplicar noticias policiales en algo que usted definió como terrorismo mediático.

Está claro que usted es el Víctor Hugo Morales del derecho. Comparan este gobierno con una dictadura. Desayunan bronce. Pero son personas sin vergüenza. Y sin moral.

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