La columna de Leuco: “De Vido y el mono”

Desde ayer hay un nuevo preso político en la Argentina. Desde ayer, la tiranía represora de Macri tiene encarcelado a otro luchador por la emancipación latinoamericana.

Desde ayer hay un nuevo preso político en la Argentina. Desde ayer, la tiranía represora de Macri tiene encarcelado a otro luchador por la emancipación latinoamericana. Otro Nelson Mandela está entre rejas. La persecución de la derecha neoliberal no frena. Desde ayer está detenido un militante kirchnerista de la primera hora llamado Claudio “el Mono” Minnicelli.
Los oyentes de este programa saben que nosotros hicimos lo imposible para que se presentara ante la justicia y se ajustara a derecho porque siempre confiamos en su honradez. Incluso nos comunicamos en Africa con Tarzán para llegar a la Mona Chita. Porque sabíamos de la amistad entre el Mono y la Mona. Ahora vamos nuevamente al continente negro para buscar más información.
Hoy Tarzán se toma un licuado de banana con Leuco. Vamos al plátano.
– Hola Tarzán, muchas gracias por atendernos. Le habla Alfredo Leuco de radio Mitre.
– OOOOeeeeee (audio)
– Si es tan amable, ¿Me podría comunicar con la Mona Chita?
– UUUUeeeee (audio)
– Hola Mona, solo quiero confirmar un dato que me pasaron. ¿Es cierto que usted fue la que aportó la información sobre el paradero del Mono? ¿Me dicen que usted cobró la recompensa de 250 mil pesos? ¿Usted lo traicionó?
– ¿Qué te pasa Gorila? (audio de Cristina)
– No doctora, es una monita, no una gorila. Le pregunto de nuevo Chita: ¿Usted avisó a la policía que el Mono estaba oculto en Chapadmalal a 15 kilómetros de Mar del Plata?
– UUUUeee (audio mona chita)
– Bueno, usted por plata hace cualquier cosa. Ya me habían dicho que por la plata baila el mono. Pero quiere que le diga una cosa, Chita: usted se portó como la Mona.
Ahora en serio. El Mono Minnicelli está preso y es un nuevo tiro para el lado de la justicia. Es un símbolo de lo peor del kirchnerismo. Fue un compañero de ruta de los Kirchner desde Santa Cruz hasta acá. No se le conoce ninguna actividad lícita. De trabajar, ni hablemos. Un verdadero Mono con navaja. Por las deudas que contrajo en su agitada vida nocturna, le tuvieron que embargar la casa a Berta, su madre. Después fue investigado por pertenecer a un grupo de narcos de Rio Gallegos. En el canal 2, fue socio de Rudy Ulloa Igor, el cadete de Kirchner que también se hizo millonario como toda la banda. En un momento chocaron el canal, dejaron de pagar los sueldos, los trabajadores quedaron colgados del pincel y en la calle y ellos, condenados por la quiebra fraudulenta.
El Mono siempre sacó pecho y chapa por ser el cuñado de Julio de Vido. Su hermana Alessandra, conocida como Lali, integró la Sindicatura que debía controlar a su marido. Al Mono le tiraron un puestito de asesor de Ricardo Jaime para que tuviera una tarjeta y traficara influencias. Los descontroles y las mujeres voluptuosas lo fueron acercando al infierno. Se casó y divorció al poco tiempo con Celina Rucci, una escultural vedette que había ganado el concurso televisivo de Marcelo Tinelli llamado “Bailando por un sueño”.
Nunca le alcanzaba el dinero porque lo gastaba a la velocidad de la luz pero en la oscuridad de la noche porteña. El círculo de sus amistades lo delata y lo define: Facundo de Vido, el hijo del ex ministro y socio de Jorge “El Corcho” Rodriguez en el mundo de la música. José María Olazagasti, la mano ultraderecha de don Julio que ayer también fue involucrado según Nicolás Wiñazky en las coimas de Odebrech, igual que su jefe político. Otro amigote fue Claudio Uberti, el valijero de la embajada paralela de Venezuela que vino con Antonini Wilson en el avión y que hoy está borrado.
Como puede verse en el cartel de don Julio, el patrón del mal, todos tienen el mismo patrón de conducta. Mucha joda, mucha plata, poco trabajo y nada de honestidad.
Ni su cuñado ni su hermana dijeron jamás una palabra sobre el Mono prófugo de la justicia que durante 9 meses pudo burlar incluso los pedidos de captura internacionales de Interpol. La ministra Patricia Bullrcih dijo “en la Argentina se terminó la impunidad”. Guillermo Montenegro dijo que esto es parte de la lucha de la gobernadora Vidal contra las mafias. Ahora hay que ver quiénes fueron los que ayudaron al Mono a escaparse de la ley. Faltan sus cómplices, los que le dieron soporte y logística.
Cuando fue detenido, el Mono dijo: “perdí”. Es que era el último integrante de la banda que faltaba apresar de la “Mafia de los contenedores de la Aduana”. El resto de los delincuentes ya habían caído: el ex jefe de la Aduana, Eduardo Paolucci, Oldemar “Cuqui” Barreiro Laborda y Míster Korea. ¿Qué hacían estos buenos muchachos? Traían mercadería de contrabando desde China y la vendían en la Salada. Allí reinaba Jorge Castillo, otro preso político del régimen macrista.
Otro negocio era vender el canal verde que evita los controles en la Aduana. En la causa que lleva con mucha autoridad el juez Marcelo Aguinsky, hay escuchas donde por 70 mil dólares, te dejaban pasar un contenedor sin revisarlo. ¿Se imaginan los cientos o miles de contenedores que entraron o salieron del país sin revisar? ¿Entraron ropa trucha. ¿Entraron y sacaron droga también?
Por lo pronto los chicos traviesos están acusados de lavado de dinero, contrabando y asociación ilícita. ¿Irán con su reclamo a la Corte Interamericana de Derechos Humanos? ¿Denunciarán persecución ideológica?
Se está poniendo de moda un vestuario muy particular. Esta temporada sale mucho el casco y el chaleco antibalas. Las fuerzas del orden lo hacen para evitar que los maten y los callen para siempre. Saben mucho y si hablan pueden ensuciar a varios pescados o pingüinos gordos. Víctor Manzanares, José López, Lázaro Báez, Ricardo Jaime y anoche el Mono Minnicelli lucieron ese curioso atuendo de casco y chaleco antibala. Todos luchadores por el socialismo nacional y popular que impulsa Cristina.
Todos millonarios ladriprogresistas que pertenecen a un sistema dedicado a saquear el estado de mil maneras. Hasta Alessandra Minnicelli, va a tener que dar explicaciones en la justicia sobre el dinero que recibió de su marido para filmar un panfleto sobre papel prensa. Lali, asi le dicen a la hermana del Mono, era socia de Marta Cascales la esposa de Guillermo Moreno. Hicieron algunos negocios juntas con su productora de televisión.
Julio de Vido no gana para sustos. Todos los días recibe una mala noticia. Está a las puertas de dos juicios orales, el del siniestro ferroviario de estación Once y el de la compra de trenes y chatarra totalmente obsoletos en España y Portugal.
Julio de Vido está cercado por la justicia. Con su estado mayor se enriquecieron ilícitamente y enriquecieron a Néstor y Cristina. Con sus problemas, don Julio ya tenía suficiente. Pero su cuñado le cayó como peludo de regalo, adujo un pico de presión y se negó a declarar. El Mono Minnicelli está preso. ¿Qué está esperando La Cámpora para salir a pintar las paredes pidiendo la libertad a todos los presos políticos?