La columna de Leuco: “Cristina puede ganar”

Es la pregunta del millón. ¿Qué pasa si Cristina gana este domingo y también en octubre? ¿Es grave? Vamos por partes.

Es la pregunta del millón. ¿Qué pasa si Cristina gana este domingo y también en octubre? ¿Es grave? Vamos por partes. No se puede confiar en las encuestas porque todas tienen más dudas que nunca. Hay demasiados indecisos, gente que no tiene mucho entusiasmo por votar y operaciones cruzadas. Pero desde el punto de vista político se pueden hacer varias reflexiones con algunas certezas. Primero: ¿Cristina puede ganar las PASO? Si, puede ganar. ¿Es seguro? De ninguna manera. ¿Es posible? Sí.

Cristina tiene mayor intención de voto en la Tercera Sección electoral y donde más pobres y marginalidad hay en la provincia de Buenos Aires. Son hermanos argentinos que fueron perjudicados por más de 12 años de gobierno K pero que creen que Cristina es la menos mala. Nos guste o no, es lo que marcan todas las encuestas. En los grandes centros urbanos, en el interior agropecuario y en otras secciones, crece fuerte la marca Cambiemos aunque sus candidatos tienen bajo nivel de conocimiento. Por eso María Eugenia Vidal le está poniendo el cuerpo y el alma a la campaña. ¿Cómo viene Sergio Massa? Todo indica que con mucha astucia conserva su caudal que tiene un piso alto, de alrededor del 20 %. Llama a no votar a Cristina por ladrona ni a Macri por rico e insensible.

¿Cuál es la gran incógnita de esta votación? Hay alrededor de dos millones de personas que votaron a Macri en el 2015 pero que están económicamente peor que en ese momento. Son los votantes “D”. Desencantados y desilusionados. Son bonaerenses de la clase media baja. Cuentapropistas, carpinteros, pintores, plomeros o pequeños comerciantes y profesionales jóvenes. Los golpeó muy fuerte el freno de la actividad y el consumo y los tarifazos. No odian a Macri. Ya lo votaron y por eso difícilmente voten a Cristina.

Tienen casi nulo interés por la política y se dividen básicamente en dos grupos. Los que dicen que van a ratificarle la confianza votando a Esteban Bullrich y Graciela Ocaña porque saben que mañana van a estar mucho mejor que ayer aunque ahora no lo vean. Y también están los que dicen que le quieren dar un tirón de orejas, un voto castigo suave a Macri y por eso piensan en votar a Sergio Massa. ¿Cuántos son los de un lado y los del otro? Nadie lo sabe. Son los que van a definir la elección pero como tienen cero politización no se hacen notar en las encuestas, dicen no sabe no contesto y tal vez decidan a último momento, el mismo día domingo.

Esta es la gran incógnita de esta elección primario, abierto, simultáneo y obligatorio. Son dos millones de votos que van a ser el fiel de la balanza. Si la mayoría se inclina por Macri-Vidal-Cambiemos- Bullrich es posible que logren el primer puesto. Si la mayoría opta por Sergio Massa- Stolbizer puede ocurrir que Cristina gane con cierta comodidad y que Massa que está tercero se acerque mucho a Cambiemos. Eso está por verse.

Si Cristina sale segunda se rompe en mil pedazos su virginidad electoral. Ella hasta ahora fue invencible encabezando listas. Eso la va a debilitar y la va a habilitar para pelear el liderazgo dentro del peronismo con gobernadores renovadores como Juan Schiaretti o Juan Manuel Urtubey con el mismísmo Sergio Massa jugando por afuera. La opción más improbable es que Cristina salga tercera.

Pero a las elecciones las carga el diablo. Si eso llegar a ocurrir, a la ex presidenta le nacerán patillas en su rostro y poco a poco se transformará en Carlos Menem. Es decir en alguien que quede al borde de la prisión y que perderá tanto su poder político que en seis meses no habrá más kirchneristas como hoy no hay más menemistas. Pero insisto, no lo descarto, pero este, es el resultado menos probable.

También es cierto que el gobierno apuesta a repetir lo que pasó en el 2015 con la segunda vuelta. Si Cristina gana solamente por un par de puntos porcentuales este domingo, los funcionarios de Macri creen que asustados por su posible regreso, muchos votantes de Massa se volcarán a Bullrich en la elección general de octubre. Eso también está por verse.

Lo grave es si Cristina gana por mucho como vaticinaron Artemio López y Luis D’Elía. Dicen que Cristina supera los 40 puntos y que le saca más de 20 puntos al segundo. Sería una tragedia para República según mi criterio. Pero si eso llegara a ocurrir es posible que sus votos se multipliquen en octubre. Con los que seguramente abandonarán a Randazzo y con algunos votos peronistas que perderá Massa.

Si eso llegar a ocurrir. Si Cristina gana por paliza este domingo, ella se convertirá automáticamente en candidata a presidenta en el 2019 y la jefa indiscutida de todo el peronismo que se encolumnará casi sin excepciones. Es que será la demostración de que no hay nadie más taquillero como candidato entre los que sueñan con volver al poder.

Si Cristina gana por paliza, sus coroneles más extremistas y fanáticos le aconsejan ahora sí, “ir por todo”. ¿Qué significa eso?

Pelear para ser la presidenta del Senado y colocarse en la línea sucesoria. Es decir que ante cualquier problema que tengan Macri y Michetti ella podría asumir la presidencia en forma constitucional antes del 2019. ¿Qué problemas pueden tener? Varios creados por la huida de capitales que están temerosos de esta posibilidad, y varios fomentados por los golpistas que Cristina tiene adentro.

Hablo de personajes nefastos como Luis D’Elía y Hebe de Bonafini. El propone ahora mismo el juicio político y la destitución del presidente Macri y ella censurar todas las opiniones que no le gustan a Cristina. En dos palabras: insistir con el sueño trunco de convertir a la Argentina en la Venezuela de Maduro o en la Santa Cruz de Alicia. Tienen pensado generar paros y piquetes todos los días. Bloquear en el Congreso cualquier ley de Macri. No dejarlo gobernar y si pueden, tal como dijo Fernando Iglesias, transformar a Macri en Fernando de la Rúa y obligarlo a huir en el helicóptero por los techos de la casa rosada. Este es el plan A. Y si Macri aguanta los embates, algo que hasta ahora no pudo hacer ningún presidente no peronista desde hace 80 años, tienen un plan B que es ganar las elecciones en el 2019 con Cristina presidenta y aprovechar la fragilidad a la que empujarán durante dos años a Mauricio Macri. Otra vez: ¿es seguro este escenario? No. ¿ Es probable? Sí.

Mientras tanto, los más conspiradores de Cristina utilizan todas las formas de mentiras y violencia. Horacio Verbitsky dice que la lamentable desaparición del artesano Santiago Maldonado es culpa de Macri. Y los ultra violentos grupos mapuches repudiados por el pueblo mapuche, meten bala, piedras y bombas molotov en todos lados y son defendidos por los mismos abogados que defienden a Quebracho y a Milagro Sala. Todos los más violentos y antidemocráticos están unidos detrás de Cristina. Este domingo es mucho lo que se juega. La vida pacífica contra los violentos armados. La libertad o el autoritarismo. La decencia contra la corrupción. El pueblo, como siempre, tiene la última palabra. Y son las urnas las que tienen que hablar. Le doy mi palabra.

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