La columna de Leuco: “Un Moreno oscuro”

Un peritaje informático de la Universidad de La Plata confirma que el INDEC tenía un programa que en las computadoras le ponía un tope a los precios.

Se viene la noche para el patotero Guillermo Moreno. Su futuro parece más oscuro que moreno. Es que hay un peritaje informático de la Universidad de La Plata que confirma que el INDEC tenía un programa que en las computadoras le ponía un tope a los precios cuando se escapaban de los deseos del peor Secretario de Comercio que tuvo el país.

Con ese sistema malversó y destruyó las estadísticas públicas. Ese delito por el que ahora es juzgado en Tribunales tiene otro costado más grave. Engañó a los argentinos diciendo que la inflación era mucho menor que la real.

Dejaron de medir la pobreza para ocultar su fracaso como presunto gobierno popular y la estafa más grave es que inflaban los números del producto bruto y eso hacía que se convirtieran en millonarios los que tenían bonos atados al crecimiento. Un verdadero vende patria. Justo Moreno que se llena la boca hablando tanto de la patria y acusando de oligarca a medio mundo.

Este fraude al estado, es decir a todos los argentinos, se convirtió en un abuso de poder y por eso fue indagado por el juez Canicoba Corral y el fiscal Carlos Stornelli.

Guillermo Moreno es uno de los dirigentes con mayor imagen negativa de la Argentina. Fue el que más violencia sembró mientras estuvo en el poder.

Cuando sufrió un robo en su oficina, cosa que repudié inmediatamente como repudio todo hecho ilegal, el oscuro Moreno me acusó a mí y a dos de los mejores periodistas argentinos, Marcelo Longobardi y Jorge Lanata de ser los responsables de lo que le pasó. Dice que lo hicimos por orden de la oligarquía.

Uno lo podría tomar para la chacota y algo de eso hicimos en la radio. Solo que este energúmeno utilizó dos frases que justificaron la orgía de sangre, muerte y terrorismo que hubo en los 70. Dijo que la violencia de arriba ( es decir, nosotros) engendra la violencia de abajo ( es decir él, que es el pueblo). Pero fue más lejos todavía. Dijo que “si Patricia Bullrich no atrapa a responsable, las organizaciones libres del pueblo van a saber que hacer”. ¿A qué organización libre del pueblo se refiere?

¿A los restos deshilachados de Montoneros o de la triple A que todavía andan dando vueltas como grupúsculos minúsculos pero ansiosos de venganza?

¿Qué es lo que saben que tienen que hacer? Partirme la cabeza, darme un paliza y robarme mi computadora en plena Avenida de Mayo al mediodía como ya me pasó durante el gobierno de Cristina? ¿Nos van a escrachar como hicieron todo el tiempo que estuvieron en el poder? ¿Moreno, llamará a levantarse en armas contra la oligarquía?

Digo porque el patotero de Moreno se hizo famoso por poner una pistola sobre la mesa a la hora de asustar empresarios asustadizos. Y porque fue el que le hizo el gesto mafioso y facho de “Te voy a cortar la cabeza” a Martin Lousteu en un acto de Cristina. ¿Se acuerda?

Es el mismo que rodeado de varios guardaespaldas y de Jorge “Acero Cali”, el campeón mundial de kick boxing, va por la vida sacando pecho con el músculo ajeno. Es el jefe de la Armada Brancaleone.

El patotero de Guillermo Moreno fue el que entró al INDEC a punta de pistola al frente de un grupo de tareas. Y esto no lo denuncié yo. Lo hizo Horacio Verbitsky en Página 12. Solo hay que ir al archivo para certificarlo. ¿De qué va a acusar a Verbitsky? ¿De ser parte de la oligarquía? Bueno, aunque usted no lo crea, en esta pelea de dos fanáticos, Moreno llegó a decir que Verbitsky es el ala izquierda de Magnetto. En una solicitada, junto a Gustavo Vera, ambos íntimos amigos del Papa Francisco, le exigieron a Verbitsky que dejara de calumniar al Santo Padre.

Moreno, más que un oscuro personaje es un chiste de humor negro. Un troglodita nefasto de una Argentina prehistórica. Su mujer, Marta Cascales, tiene que dar explicaciones ante la justicia por la sociedad con la esposa de Julio de Vido y los negocios sucios que hicieron al recibir plata del ministerio de Planificación para filmar un panfleto sobre el tema de Papel Prensa.

El caradura ahora habla de los desaparecidos y no se le conoce un acto de solidaridad con el tema de los derechos humanos. Era un enemigo de muchos de los que murieron o desaparecieron. Ni una firma en una solicitada puso. En eso es igual que Néstor y Cristina.

Hoy es socio del ex general Cesar Milani en una panchería. Milani tiene que dar explicaciones ante la justicia por varios temas: terrorismo de estado y desaparición del soldado Ledo en La Rioja, enriquecimiento ilícito y el haber armado una estructura de espías e inteligencia paralela al estado. Pero el reo Milani no es el único preso amigo de Moreno. Jorge Castillo, el “Rey de la Salada” también. Ambos fueron artífices de aquel bizarro viaje a Angola que nos dio tanta vergüenza ajena.

Guillermo Moreno destruyó la economía argentina y por eso Cristina se lo sacó de encima. Fue uno de los mariscales de la derrota de las elecciones del 2013. Ahora Cristina no lo puede ni ver. Igual que su amigo Luis D’Elía, tienen la entrada prohibida al Instituto Patria. Son piantavotos y ensucian el traje de cordera patagónica que Cristina usa ahora en su nuevo maquillaje electoral.

Moreno fue peligroso y es peligroso.

¿Cuánto daño le hizo Moreno a la Argentina? ¿Cuántos empresarios dejaron de invertir? ¿Cuántos técnicos de prestigio internacional y excelencia académica fueron echados del INDEC como si fueran perros? ¿Cuánto vale todo ese capital intelectual que nos hizo perder? Le metió juicios a todos los que se mantuvieron dignos como Jorge Todesca o Juan José Aranguren y los perdió todos. No pudo controlar la inflación y dinamitó la credibilidad de las cifras de pobreza y costo de vida del gobierno que se fue. Ahora se sabe que lo hizo con un programa informático.

Pisoteó el termómetro y el muy pícaro se creyó que así bajaba la temperatura. Intervino todos los mercados en nombre de la mesa de los argentinos. Nos llevó a estar en el podio de los países del mundo con más inflación. Pero ese fue solo el comienzo de la carrera rutilante de Moreno hacia el precipicio. Se hizo experto en groserías, insultos y desafió a medirse el tamaño de su miembro viril a muchos empresarios. Hay que decir que los empresarios se lo permitieron y no se conoce a ninguno que se haya levantado de la mesa o que lo haya denunciado con todas las letras.  La justicia tiró un tiro para su lado y ya procesó en su momento a Moreno y lo embargó. El juez Claudio Bonadío entendió que Moreno abusaba de su poder. Algo que se convirtió en su ADN. Es un abusador de poder. Moreno no dejó macana por hacer. Como un cavernícola maltrató en una embajada a la señora periodista Silvia Naishtat.

Quiso dinamitar Clarín con un par de guantes de boxeo y mostró un llaverito que le decía boludo a Sergio Massa. Se formó en la blindada derecha peronista y es idolatrado por los jóvenes de La Cámpora que se creen de izquierda. Un talibán siempre es dañino para la democracia sin que importe su ideología. Es el fanatismo, estúpido. Un militante del patoterismo de estado salpicado con actitudes payasescas y decadentes. Un agrio que trabaja de ogro. Su amigo Maradona debería decirle que se le escapó la economía como una tortuga. Repito algo que ya dije: es un soldado de Cristina que en su momento se convirtió en su principal verdugo. Hoy el partido Justicialista pierde votos y posibilidades cada vez que el decide hablar. Pero nadie lo calla. Todos los desprecian pero todos le tienen miedo. Le juro que no es mi caso.