Intransitable: los videos que muestran el estado de la Ruta 2

Son unos 30 kilómetros a la altura de Esteban Rams, en el departamento 9 de Julio, donde la ruta es un cúmulo de baches profundos. El peligro de manejar en condiciones deplorables.

Manejar en la ruta conlleva serios peligros, pero hacerlo en las condiciones en la que los habitantes del noroeste provincial deben realizarlo es insalubre. El peligro mayor está en unos 30 kilómetros de la Ruta Provincial 2 a la altura de Esteban Rams donde la cinta asfáltica esta plagada de baches tan profundos que, si no se los toma a paso de hombre, la posibilidad de tener un accidente se eleva exponencialmente.

Muy cerca de ese pedazo casi intransitable la Provincia arregló la ruta. El asfalto está nuevo y marcado: evidencia del trabajo son los numerosos carteles que muestran la obra de Vialidad y el elevado costo (de cientos de millones) que se dispusieron para la obra. Pero en ese tramo se observa lo contrario: abandono absoluto y peligro constante.

No hay obradores a la vista ni máquinas que hagan sospechar al conductor que pronto comenzarán a arreglarlo. Quedó allí, en el olvido.

Un conductor distraído o que no conoce la zona será presa fácil de alguno de los pozos (muchos de los cuales cruzan a lo ancho la ruta). Un baqueano sabrá que si viene del norte, una vez que pase Esteban Rams tendrá que soltar el pie del acelerador y jugar a esquivar cráteres. Pero el peligro material de romper gomas (y llantas) es ínfimo si se compara con la posibilidad cierta de que se produzca un accidente importante y haya víctimas. ¿Se hará responsable el Gobierno si al esquivar un pozo un conductor pierde el control de su vehículo y provoca un choque? Quienes transitan por ese lugar con frecuencia se hacen la pregunta cada vez.

El riesgo es mayor cuando llueve: porque las banquinas (esas sí, prolijamente acomodadas) se convierten en barro y los pozos se disimulan en el agua.

Los videos son evidencia contundente: manejar por la Ruta 2 a la altura de Esteban Rams es un peligro constante. Y la pregunta para los lugareños es recurrente “¿alguna vez lo arreglarán?”.