De donde proviene el dicho “agarrate Catalina”?

Existen muchos dichos que son utilizados para ocasiones de la vida cotidiana, que todo el mundo sabe que quieren expresar pero que pocos conocen el origen de las mismas.

Existen muchos dichos que son utilizados para ocasiones de la vida cotidiana, que todo el mundo sabe que quieren expresar pero que pocos conocen el origen de las mismas.

Una de ellas es “Agarrate, Catalina”.

Este dicho es una de las expresiones del lunfardo más utilizadas. Para conocer sus orígenes debemos remontarnos a la década del 40 y a la historia de una joven artista circense llamada Catalina.
La leyenda describe a una familia de trapecistas de un circo que recorría los barrios porteños.

Catalina, una de las más jóvenes de esta familia, había perdido a su madre, abuela y bisabuela por accidentes fatales en el trapecio. A pesar de la trágica historia familiar, Catalina continuó trabajando en el circo como trapecista en el barrio de San Telmo.

Debido a los trágicos incidentes en su familia, cada que vez que Catalina se presentaba ante el público era recibida con los gritos de “Agarrate bien, Catalina”.

Con el paso del tiempo, la frase actualmente usada por muchos rioplatenses, fue acortada a “Agarrate, Catalina”. Lamentablemente, según cuenta la leyenda, Catalina falleció en una de las funciones del circo con tan solo 25 años de edad. Irónicamente, no murió en un accidente de trapecio, fue impactada por el hombre bala al ser propulsado desde el cañón hasta la carpa central.

Esta expresión se utiliza en la actualidad para advertir a alguien que está por encarar una situación que probablemente no sea sencilla e inclusive pueda no tener buenos resultados.

La idea es dar una señal a esa persona para que esté alerta y preparada para los tiempos difíciles que se avecinan.

Otra versión del origen de esta famosa frase es la costumbre del famoso jockey Leguizamo quien solía correr con una yegua llamada Catalina.

Supuestamente, antes de cada carrera, se inclinaba y le susurraba “Agarrate, Catalina” con la esperanza de que esto haría que la yegua se enfocase en la carrera y ganasen.